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El embalse de Buendía se encuentra entre la
Provincia de Guadalajara y Cuenca denominado por su extensión ,desde
1954, el Mar de Castilla, está construido junto
al de Entrepeñas que se inauguro dos años después
y siendo en el momento de su construcción uno de los mas caudalosos
de Europa.
El viernes 3 de junio del 2005 iniciamos una travesía
de tres días por toda su costa que en total ocupa unos treinta
kilómetros de perímetro. Partimos de las proximidades del
mismo muro de la presa en dirección noreste. A poco más
de cuatro kilómetros de nuestra partida paleábamos ya sobre
las ruinas de la localidad Santa Maria de Pollos, cerca de la ermita del
mismo nombre, ya que es lo único que queda en pie del pueblo sobre
las aguas.
Tras tomar un pequeño tentempie, tomamos rumbo este hacía
una de las islas más inhóspitas del secano castellano, que
se encuentra a más de 600 metros de la costa más cercana,
donde montamos el campamento para pasar la noche de los dos próximos
días, a unos tres kilómetros de la ermita..
Una vez montadas las tiendas, tras la barbacoa, ya que la isla es un páramo
salimos en busca de nuevas experiencias hacia la población de Villalba
de Rey a unos 10 kilómetros al sur. En el recorrido costeando,
hemos contemplado una variada fauna: gaviotas reidoras, cormoranes, somormujos,
lavanderas e incluso ánsares americanos; claro está, además
de la fauna aérea está la piscícola muy abundante
en Lucios, luciopercas y black bass y cómo no, de cangrejos de
río. Después de visitar un par de pequeñas islas
volvimos a la isla del campamento donde organizamos la cena con una buena
lucioperca asada en un “horno polinesio”. Ya sabéis,
un horno enterrado en la arena y dejado por una hora o mas, según
el tamaño de la pieza..
Como decíamos antes, esta isla es en realidad un islote sin vegetación
ninguna
ya que gran parte del año permanece bajo las aguas del pantano.
Esto facilita en gran medida el acampar y hacer fuego por la noche, ya
que la costa más cercana esta a más de 600 metros. Sus coordenadas
son X 523809,51 e Y 4474290,52 huso 30 y de unas 1.48 hectáreas
de extensión. —estos datos los he obtenido gracias a unas
fotos aéreas—. Ni que decir tiene, la tranquilidad es absoluta.
Nos despertamos temprano y tras desayunar el resto de pescado, partimos
en dirección al único brazo del pantano que nos quedaba
por explorar, el que se orienta este – oeste. A pocos kilómetros
encontramos las ruinas de un balneario cercano a la localidad de Sacedón
llamado La Isabela y que disponía entre otras cosas y según
supimos después, de aguas termales y minerales de importante efecto
medicinal. Siendo remodelada su estructura en el reinado de la reina Isabel
II.
Continuamos paleando hacía el este para acercarnos al final del
brazo, pasando junto a las obras de un puente a la altura del pueblo de
Alcocer, y después de recorrer las ruinas romanas de Ercavica,
en la orilla sur del pantano, y por lo tanto en la provincia de Cuenca.
La visita con tranquilidad a estas ruinas que en época estival
queda al descubierto es muy recomendable, ya que datan del siglo segundo
antes de Cristo
Tras un almuerzo rápido y una merecida siesta
entre los kayaks, iniciamos el regreso de unos ocho kilómetros
hacia nuestra isla-campamento.
A la mañana siguiente, tras recoger nuestros bártulos del
campamento partimos rumbo oeste, en busca de la Ermita de Santa María
de Pollos y posteriormente al muro de la presa de Buendía, donde
pacientes, nos esperaban nuestro coches.
En general, el embalse no tiene ninguna dificultad
concreta, más que la distancia que queramos remar de continuo.
Hay que recordad también que sus orillas apenas disponen de sombra;
y por otro lado la posibilidad de encontrar viento, sobre
todo tramontana. Esto del viento puede ser una ventaja para los que vivimos
dejos de mar y nos fascina remar contra las olas, que en ocasiones, nada
tienen que envidiar a una marejadilla en toda regla.
La época más recomendable para palear por las aguas de este
embalse es en otoño o bien la primavera, ya que el clima continental
reinante en esta parte de Castilla hacen los meses de verano extremadamente
calurosos, y los de invierno demasiado fríos. Recordad además,
que nos encontramos sobre una meseta a casi 900 metros sobre el nivel
del mar.
Así que si os apetece pasar unos días,
os lo recomiendo, seguro que disfrutareis.
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