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Llegamos a Llançà, un tranquilo pueblo
al norte del Cap de Creus. Aparcamos los coches en el parking gratuito
que hay delante de la playa del pueblo. Descargamos los kayaks y nos disponemos
a preparar todo el equipo. Son las seis de la tarde i la tarea de colocar
tienda, saco de dormir, comida, … en los tambuchos estancos se alarga,
finalmente conseguimos meter todo dentro de nuestras piraguas, parece
arte de mágia.
Por fin partimos, podremos navegar poco tiempo, está a punto de
oscurecer. Es una buena hora para soltar los curricanes i probar suerte.
Tenemos ganas de cenar pescado fresco. Poco a poco vamos abandonando la
bahía de Llançà i nos dirigimos hacia Cap Ras, este
espacio tiene un par de calas que nos servirán de refugio para
esta noche. Tenemos el tiempo justo para escoger un rincón protegido
y ya anochece.
Nos levantamos temprano. La verdadera travesía empezará
hoy. Tenemos un buen trecho. Desmontamos el campamento tomamos un zumo
de fruta i planeamos navegar hasta Colera para almorzar en algún
bar y asearnos mínimamente. Son las nueve de la mañana y
dejamos Cap Ras en dirección norte. Cruzamos la bahía de
Gifreu y en poco tiempo llegamos a Colera.
Después de almorzar y una vez hecha la compra para todo el día,
salimos de Colera.
A partir de este punto la costa está más expuesta al viento
del norte pero la tramontana parece que hoy no va a fastidiarnos la jornada.
Pasamos por playas de guijarros oscuros y aguas cristalinas. Ahora cruzamos
la bahía de Port Bou. Población fronteriza que separa un
mismo país, Catalunya. Decidimos no entrar ya que aún nos
queda mucho y no nos podemos entretener. Port Bou es una población
señorial venida a menos con una gran estación de ferrocarril.
Los acantilados en este tramo del recorrido son impresionantes.
Hemos dejado atrás Port Bou, al poco tiempo llegamos a Cervera
población gemela a Port Bou al otro lado de la frontera. A partir
de este momento el paisaje se tiñe de verde, Los viñedos,
esplendidos en esta época nos hacen recordar la celebre poesía
“vinyes verdes vora el mar” (viñas verdes al lado del
mar). Si el paisaje “terrestre” nos cautiva, el marino nos
impresiona. Hemos entrado en la reserva marina de Bañuls/Cervera.
Una maravilla llena de rincones y rinconcitos que nos dejan sin aliento.
Además este tramo de costa es muy poco accesible desde tierra y
esto acentúa la tranquilidad. En realidad estamos atravesando los
pirineos por mar, a bordo de la embarcación más simple jamás
diseñada.
El hambre aprieta, decidimos parar en la Playa de Perafita antes del cabo
del mismo nombre. Es una playa muy concurrida pero tenemos ganas de hacer
el itinerario submarino que los responsables de la reserva han diseñado
en este punto. Así que nos calzamos las aletas, la mascara, el
tubo y a bucear.
Después de nadar, bucear, comer i descansar ponemos rumbo hacia
Banyuls. Existe la posibilidad de acampar en el camping que hay en el
Cabo de Perafita, descartamos esta posibilidad ya que buscaremos un lugar
más tranquilo y solitario.
Partimos
a media tarde en dirección norte, la marinada, un viento térmico
que en este sector sopla en dirección sur-este hace ya un buen
rato que se ha levantado, así pues, la navegación es mucho
más deportiva y nos obliga a estar mas atentos, el viento de popa
hace avanzar los kayaks muy rápidamente hasta Banyuls.
Por fin llegamos a Banyuls, un pueblecito famoso por sus vinos, que evidentemente
probaremos en la cena. De Banyuls vale la pena visitar el acuario del
Laboratorio de Biología Marina d´Aragó, dependiente
de la Sorvona de París. Un centro de referencia para los estudios
oceanográficos del mediterráneo.
Aprovecharemos los últimos instantes de luz para navegar hacia
la bahía de Paulilles, unas playas solitarias donde no tendremos
ningún inconveniente en acampar. Prácticamente sin luz alcanzamos
nuestro objetivo, hemos finalizado una jornada de navegación emocionante
por un territorio muy poco conocido.
En la playa de Paulilles se encuentran los restos bien conservados de
una antigua fábrica de explosivos que se construyó a raíz
de la segunda guerra mundial y que parece ser que la administración
está restaurando en la actualidad.
Los primeros rayos del día nos despiertan y el calor nos obliga
a salir de las tiendas. Preparamos el almuerzo y nos disponemos a empezar
otra jornada de navegación. Nuestro primer objetivo es el impresionante
Cap Bear. Navegamos cerca de las rocas del cabo protegiéndonos
de una moderada tramontana que nos dificultará nuestro avance.
El día está tapado cosa que agradecemos. La navegación
es fácil hasta la misma punta del cabo, a partir de este instante
no tenemos ninguna protección para resguardarnos del viento del
norte. La dama Tramunta,
en esta ocasión ha sido benévola y su fuerza nos permite
navegar sin problemas importantes. La costa en este punto es más
abrupta y sin casi vegetación. Por fin llegamos a la bahía
de Port-Vendres, un fantástico puerto natural, protegido de los
vientos que los romanos ya utilizaron en su época. Aprovechamos
para entrar en el puerto i así descansamos un rato del viento del
norte. Afortunadamente la fuerza del viento no ha ido a más y por
lo tanto continuamos nuestro periplo. La navegación continua por
una costa desprotegida del viento hasta que llegamos a la bahía
de Cotlliure una verdadera joya en este mar mediterráneo que tanto
amamos. La sensación de llegar a Cotlliure a bordo de nuestras
piraguas es indescriptible.
Hemos culminado nuestro sueño, ahora solo nos queda el regreso,
éste lo haremos aprovechando la red de ferrocarriles franceses
que desde Cotlliure nos llevará hasta Port Bou. A partir de aquí
habremos de cambiar de tren y llegaremos sin ningún problema hasta
Llançà, nuestro punto de partida. Las piraguas, evidentemente
las hemos dejado a buen recaudo en Cotlliure, atadas con candado al lado
del puesto de socorro de la playa donde los responsables se nos han ofrecido
a vigilarlas.
Informaciones útiles
La acampada en las playas está prohibida. Se
ha de ser discreto.
La tramontana es el viento predominante en esta
zona, sopla con fuerza y vale la pena informarnos de la previsión
meteorológica antes de la partida.
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